EL PROTOCOLO INTERNACIONAL Y LA GUERRA COMERCIAL: ¡Todos quieren gobernar el mundo!

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Por: Lissette Muñoz Parache

El Peledeista

A ritmo de la canción “Everybody wants to rule the world” de Tears For Fears (1980), considerada como  una de mis canciones favoritas de mi repertorio musical, la cual data de cuando aún mis padres empezaban a conocerse. Escuchándola, tuve la impresión de cómo por siglos, décadas y años las grandes luchas se deben a que “todos quieren gobernar el mundo”.

Afirmando esta premisa, puedo hacer una retrospectiva de cómo en cada punto clave o importante de la historia humana, la guerra comercial protagonizaba los episodios.

UNA MIRADA HACIA ATRÁS…

A partir de la Edad Media, entre los siglos IX y XV, el feudalismo se consolidó como una época muy importante en Europa, porque en el seno de este se formó una nueva clase social: la burguesía. Designada la clase social dominante del sistema capitalista, formada básicamente por comerciantes, propietarios de bienes o capitales.

Su crecimiento sostenible los condujo a expandir su comercio a diferentes naciones,  gracias a tres factores: aumento de la población, aumento de la producción y el descubrimiento de minas de oro en Europa. Esto generó un conflicto de intereses, porque representaba pagar más impuestos al sistema feudal, lo que terminó en una revolución contra la monarquía, ocurriendo un declive del feudalismo, dando paso al capitalismo e iniciando la guerra por los intereses económicos y la lucha por la supremacía  en el comercio global.

LAS BASES DEL PROTOCOLO INTERNACIONAL EN EL ORDEN MUNDIAL

En mundo sin reglas y normas se hace difícil la convivencia. El protocolo, tan antiguo como el hombre, hace regular sus relaciones con los demás miembros de la sociedad, donde existían costumbres y normas que debían ser respetadas, facilitando así la organización de las actividades comunes y evitando posibles conflictos.

Hasta el siglo XV, los reinos estaban prácticamente aislados, por lo que no se requería la existencia de un protocolo sofisticado. Sin embargo, a partir de entonces, con los avances en el transporte y el comienzo del comercio ultramarino con las colonias, fue necesario crear un código que regule las transacciones económicas y las relaciones entre Estados.

Cada uno elabora sus normas sin que exista ninguna común a todos, lo que da lugar a innumerables desencuentros entre los más poderosos, que de acuerdo a su sentimiento de superioridad, ambicionaban siempre obtener las mejores condiciones, tanto en acuerdos políticos como en actividades comerciales, siendo el proteccionismo el primer instinto de supervivencia de las naciones.

Es entre 1814 y 1815, tras derrotar a Napoleón, que las principales potencias europeas se reúnen en el Congreso de Viena para conformar el nuevo mapa del continente y restablecer los valores del Antiguo Régimen, con el fin de evitar nuevas revoluciones e intentos de expansión.

Se reorganizan aspectos geopolíticos de Europa, se unifica el protocolo básico que regirá las relaciones internacionales entre los Estados de la región, formando los cimientos del protocolo actual.

EL PROTECCIONISMO DE EE.UU EN UN MUNDO GLOBALIZADO

En 1930, se inició una guerra de proteccionismo comercial y se promulgó la Ley de Aranceles, también conocida como Smoot-Hawley, a la cual se le responsabiliza por agudizar la Gran Depresión de 1929, incrementó los impuestos a la importación de centenares de productos con el objetivo de proteger a granjeros y empresas estadounidenses, lo que afectó a múltiples países, debido a que las importaciones y exportaciones de EE.UU. cayeron alrededor de 40%, lo que ocasionó una fuerte caída del PIB y dejó a miles sin trabajo. ¿Acaso la historia se les hace parecida?

Hoy en día, el protocolo internacional tiene un rol importante y trascendental en el equilibrio de la paz mundial, así como se estableció siglos atrás para mantener el orden y las relaciones diplomáticas. 

El presidente Trump inicia una guerra proteccionista que incluye el alza a los aranceles de productos procedentes de la China, Unión Europea, Canadá y México, incumpliendo los tratados, entendiendo que es la estrategia correcta en un mundo globalizado.

Es difícil saber cómo terminará la novela: China – EE.UU., pero estudios recientes analizan que ya hay consecuencias negativas. De acuerdo con analistas, el pueblo norteamericano ha terminado asumiendo el costo de los impuestos. Esto se evidenció al finalizar el 2018, cuando se produjo una reducción en el ingreso real de US$1.400 millones al mes, según un estudio del (Banco de la Reserva Federal de Nueva York).

Como dice la frase popular: “El pueblo que no conoce su historia tiende a repetirla”. La guerra comercial y el proteccionismo históricamente ha dejado un mundo más pobre y más peligroso, y es ahí donde radica la importancia de aplicar un buen protocolo en las relaciones internacionales, en procura del bien común, creando economías saludables, optimismo y confianza, considerados elementos claves para un desarrollo exponencial y sostenible, porque el respeto a los acuerdos hace grandes a las sociedades y genera bienestar.

El Peledeista

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